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sábado, 7 de mayo de 2011

Lo que actualiza el Mito de Medea

¿Qué es lo que provoca que se renueve el mito de Medea en nuestra realidad? ¿Qué hace a Medea una representación actual de algunas mujeres del siglo XXI?

He aquí dos explicaciones científicas para ello:

1. Freud sostiene que es debido a que sicología y mitología son intercambiables. Inconscientemente el autor griego del mito o de la adaptación de este habría plasmado continuamente en su obra metáforas de la realidad con el fin de interpretar y tener una perspectiva mejorada de los sucesos que en ella ocurren. Es decir hay algo que acontece en nuestro mundo que es reflejado metafóricamente en el mito; particularmente en Medea podrían ser los parricidios y en su defecto los asesinatos pasionales.

2. Jung afirma que en la mente humana existen una serie de “patrones indefinidos” que compartirían todas las culturas y civilizaciones y que guiarían nuestra forma de actuar. Estos patrones son los arquetipos, y se verán repetidos y reflejados en todas las mitologías de las diferentes culturas. Si bien los personajes no serán los mismos, si lo serán sus motivaciones esenciales y sus consecuencias psicológicas. Estos arquetipos serían un conocimiento a priori, heredado culturalmente, y no empírico. En este caso el arquetipo de la mujer celosa y despechada que mata en venganza de la traición.

El mito como símbolo

El Mito, es definido como un símbolo en palabras. El símbolo, a diferencia del signo, es una entidad que posee un significado global, que va más allá de lo superfluo, se concentra en lo trascendental. El símbolo, y por ello el Mito, se interpreta y se vuelve a interpretar cada vez que estamos frente a él. No es posible desentrañar de modo completo todo lo que un símbolo nos “quiere” expresar, pues su interpretación, al igual que la literatura, es histórica. No interpretará lo mismo un niño que un adulto, ni un citadino lo mismo que un campesino, ni una persona del siglo X lo mismo que una del siglo XXI, pues sus vivencias los diferencian. El signo, por el contrario, tiene una interpretación única, es “acabable” en su extensión y no otorga visiones renovadoras sobre lo referido. El Mito como símbolo siempre se nos presentará como una entidad nueva, fresca. El símbolo se re-vive y se re-escribe en cada enunciación.
El mito como tal, no corresponde a un hecho lógico racionalista, si no a un acto de sumisión a lo inexplicable expresado por el mito, es casi un acto de fe haciendo una analogía con la religión católica. Por ello, una explicación racional del mito es la muerte del mismo, pues el mito no se entiende por su significado lógico, si no por una comprensión que va más allá de la literalidad.